Las Médulas, situadas en la provincia de León, representan la mayor explotación aurífera a cielo abierto de todo el Imperio romano. Lejos de ser una simple cantera o un pozo abandonado tras la extracción del mineral, este paraje constituye una obra monumental de ingeniería civil e hidráulica que alteró de forma irreversible la topografía de la comarca de El Bierzo.
Las Médulas no son una mina romana abandonada: así funcionaba el sistema hidráulico que transformó el paisaje
