Estar «en Babia» es también admirar una de las soluciones de ingeniería más astutas del norte de León. Sus hórreos de Babia, suspendidos en el aire sobre pilares de piedra, funcionaron durante generaciones como el seguro de vida de las familias de montaña: desolados por la humedad y amenazados por animales, los campesinos elevaron su bien más preciado, el grano, para garantizar el sustento de toda la comarca.
El ingenio de la montaña leonesa: el verdadero motivo por el que los hórreos de Babia no tocan el suelo
