A la hora de abrir la alerta de tráfico a la situación de operación retorno de verano, el Negrón dejó los dos tubos listos para el paso de vehículos. Un hito en los últimos meses, después de una secuencia inagotable de incidencias por obras, retenciones, filas de coches y camiones, hileras de conos, balizas en mitad del firme que cortan como un pastel quebrado. Una semana después de tener que cortar una galería por la caída de una loseta de la bóveda, se liberó la presión alternativa que obligó en los últimos cinco días a alterar los planes de obra para dejar paso más o menos seguro a los coches. La apertura de los dos tubos del Negrón es uno de los alientos limitados que llegan a la autopista de peaje, hoy en pleno ojo de un huracán político que enfrente a socialistas contra socialistas y tiene a los estamentos jurisdiccionales a la expectativa.
La operación retorno afloja la cuerda en la AP-66
