Las fresadoras y el olor característico a alquitrán caliente tomaron oficialmente la calle Real de Villaobispo de las Regueras para poner fin a trece años de progresivo letargo y degradación urbana.
Villaobispo cierra su Ordoño
Las fresadoras y el olor característico a alquitrán caliente tomaron oficialmente la calle Real de Villaobispo de las Regueras para poner fin a trece años de progresivo letargo y degradación urbana.